La somnolencia al volante es una situación que muchos hemos vivido alguna vez, y que además de ser tremendamente peligroso, puede evitarse en prácticamente todas las situaciones, cuidando qué y cuánto comemos, regulando los descansos, etc. Es importante evitar que se produzca puesto que las consecuencias pueden ser terribles: salirse de la via o tener un impacto a una velocidad prácticamente igual a la que teníamos.
En el mercado de las tecnologías apliadas a los vehículos se trabaja desde hace tiempo para desarrollar algun dispositivo que avise al conductor en caso de que éste empiece a mostrar simbolos de somnolencia. Esto, como se puede comprender, es tremendamente dificil.
Hasta ahora, gran parte de las iniciativas estaban basadas en la detección de la visión, pero tiene altas tasas de fallo en función de la morfologia de la cara (¿qué rasgos delimitan la somnolencia para cada uno? ¿nadie se ha quedado dormido con los ojos abiertos?).
He tenido la suerte de probar un producto destinado a evitar la somnolencia. Está hecho en Asia (¡como no!), y es bastante peculiar. Trata de determinar la somnolencia por el grado de inclinación de la cabeza; para tal fin, se coloca un pequeño dispositivo de plastico en la oreja, que pita cuando ésta se inclina hacia delante.

Estas vacaciones, aproveché el bautizo del hijo de mi primo (¿eso es primo segundo?), que se realizaba en Ericeira (link) en Portugal, para pasar unos días por alli. En contra de algunas ideas pre-concebidas, voy a destacar las cosas que más me sorprendieron de la circulación en coche:
Aunque ya es de sobra conocido, nunca está de más recordarle, y más si se hace de manera tan gráfica como ha hecho RACE en uno de sus últimos estudios. Un objeto “suelto” en el habitáculo, en caso de accidente, ve multiplicada su masa (emplean el término “fácil”, puesto que lo más correcto es decir que golpea con una “fuerza” o cantidad de movimiento equivalente) entre 30 y 50 veces en un accidente a 50 kmh.
Los ejemplos son muy ilustrativos: link.
La Wharton entrevista brevemente a Elon Musk, empresario propietario de TESLA motors, empresa fabricante de coches exclusivamente eléctricos. Ya he hablado varias veces de ella, porque estoy convencido que en el futuro (próximo) oiremos muchas cosas buenas de esta empresa, y la veremos crecer a pasos agigantados.
El link: Elon Musk, de Tesla Motors: “Las grandes compañías están construidas sobre grandes productos”.