Se nota que el mundo está cambiando; la mayor compañía automovilística del mundo hasta hace bien poco, que más coches vendía, ha presentado en el tribunal de Nueva York su solicitud para acogerse a la ley de quiebras. Su deuda es de 172.000 millones de dolares, y tiene activos por 82.000 millones de dólares.
Con él caen marcas como GMC (las enormes camionetas que como su matriz, parecen tener poco sentido en el mundo actual en el que vivimos), Hummer (otro portento de gasto y contaminación), Cadillac, Buick, Daewoo-Chevrolet, Opel-Vauxhall (ahora vendidas a la australiana Magna), Saturn, Saab (vendida recientemente), etc.
Tras 101 años de historia, se escriben ahora sus peores páginas. Probablemente es mayor suspensión de pagos industrial de la historia. Y como en la vida misma, mientras unas marcas desaparecen, otras nuevas aportan viento fresco, como TESLA (creo que ya lo comenté anteriormente; seguid de cerca a esta marca especializada en coches eléctricos, con dos modelos, uno en el mercado y otro a punto de llegar, fascinantes). Veremos a ver cómo y con quien siguen adelante algunos de sus proyectos.