En epocas de crisis, quizás es cuando se producen más cambios. Mi amigo/ex-compañero de colegio Jorge Juan (link) me envia el siguiente link en el Blog de Martin Varsavski. En él se alude a un cambio en el modelo, analisis con el que no puedo estar más de acuerdo. Quizás no tanto por el hecho aislado de la compra.
Claramente muchos fabricantes de automoción (las bolas pequeñitas de la imagen) se han convertido en meros integradores, que no aportan mucho valor al cliente, salvo el propio de la diferenciación.
Los motores son del grupo, habitualmente desarrollados por la matriz o empresa más grande, y “parametrizados” para cada marca, los diseños son “sombreros” sobre plataformas comunes, y la mayoría de los componentes (desde los amortiguadores hasta los equipos multimedia, pasando por los turbos o las luces) son desarrollados por los fabricantes de componentes.
¿Entonces, que aportan estas marcas además de la propia diferenciación? Posiblemente el valor de estas compañías, como SAAB recientemente comprada, o el curioso caso de VOLVO (la compañía de automoción, que fue vendida hace ya años por la matriz de VOLVO por no ser rentable), tan solo la marca (y muchas veces con poco tirón) y el canal de distribución.