De todos es sabido que los accidentes se producen en un 99% de las ocasiones por imprudencias. Una imprudencia es circular a una velocidad excesiva poniendo en peligro al resto de conductores o adelantar sin visibilidad en una vía de doble sentido. Sin duda, conducir ebrio es la mayor imprudencia que se pueda cometer, pues los sentidos se ven disminuidos, las reacciones se vuelven más lentas, y por contra el conductor se envalentona: un coctel que ha demostrado muchas veces ser mortal.
La DGT, con Pere Navarro al frente, ha luchado contra el exceso de velocidad como si ésta fuera en sí misma la causa de los accidentes. Se instalaron multitud de radares, principalmente en autovías y autopistas, precisamente las vías más seguras (la mayor parte de los accidentes mortales se producen en vías de doble sentido). No se puede negar el caracter meramente recaudatorio de esta medida, que ni siquiera incide en las causas de los accidentes: estado de las vías, formación de conductores, concienciación social, atención a la conducción, alcoholemia, reincidencias, etc. Ahora, parece que Pere Navarro apuesta por incrementar las medidas contra la alcoholemia. Read the rest of this entry »