El mercado, ese concepto etereo y exógeno, parece controlar y dirigir los designios de nuestras empresas. Aprendemos a estudiar las señales del mercado, y adaptar la estrategia a los designios de éste.
Tengo que manifestar mi más profundo desacuerdo con esta filosofia. Y lo hago desde mi experiencia primero como comercial, y posteriormente dirigiendo equipos comerciales. El mercado es el resultado de la demanda y la oferta. Es decir, que lo conforman nuestros clientes y nuestros competidores. ¿Y quien dice que sobre ellos no podemos actuar?