Hoy he visto una noticia (otra más) acerca de que Asturias (concretamente algún organismo) iba a seguir apostando por atraer empresas.
Es decir, que se va a seguir destinando dinero (mucho dinero) a subvencionar la instalación de empresas no-asturianas (españolas o extranjeras) en Asturias.
Este es un concepto que como empresario se debe asumir. El precio de los objetos está en función de lo que valen, y no de su coste. Es decir, el precio de un bien se establece en base a la cantidad de dinero que los consumidores pueden desembolsar por dicho bien. Y nunca debe calcularse el precio de un producto en base a un coste y su margen. Esta última formula no responde a una realidad, no responde al mercado.
Como ya comenté en un post anterior (ver), la incorporación de localizadores GPS en todo tipo de equipamiento va a abrir un nuevo mundo de posibilidades. Entre otras cosas será disponible obtener (de Internet, por ejemplo) información vinculada al sitio donde estamos. Todo esto abrirá un mundo de posibilidades a las busquedas.
Ya existen productos “populares” de GPS (como Navento), y Google tiene al caer Android. Ayer se publicaba en XATAKA (ver enlace) que SAMSUNG quiere popularizar aún más el GPS, reduciendo el coste de los chips. Seguro que veremos que el GPS se empieza a incorporar en los dispositivos más inverosímiles.
Todo esto es muy positivo, ya que de múltiples maneras se está dando más inteligencia a los sistemas tecnológicos. Pero creo que también es imprescindible que pensemos los riesgos que esto puede incorporar.
Hoy he asistido al Foro de la Innovación, que desarrolló la Cámara de Comercio de Oviedo, bajo el paraguas del programa Innocámaras, en el Auditorio Principe Felipe (aqui envio el programa). Probablemente algunos de los que me leeis también hayáis asistido.