Cuán importante es escuchar. Y qué poco lo practicamos. Habitualmente nos centramos en contar lo que a nosotros nos interesa. Planificamos reuniones con el objetivo de transmitir un mensaje, y pocas veces nos planteamos recibir nueva información en el mismo proceso. Pocas veces solicitamos feedback, y pocas veces lo damos sin que nos lo hayan solicitado. Y sin embargo escuchar es aprender. Escuchar es mejorar nuestro conocimiento del mundo; escuchar las opiniones de los demás acerca de nuestras ideas también nos permite acercarnos a la verdad, defendiendo, modificando e incluso abandonando nuestro punto de vista. Escuchar es quitarnos una venda y ampliar nuestra visión.