No solo es bueno cambiar, sino que además es imprescindible.
Decía Winston Churchill: “Mejorar es cambiar. Ser perfecto es cambiar a menudo“.
Tratar de redescubrirse a uno mismo a diario, abrir tu mente, superarte continuamente son actitudes ante la vida dificiles de enseñar.
Capacidades como la propensión al cambio o la gestión del cambio son absolutamente necesarias en un entorno cambiante como el actual.
Hablando de entorno cambiante, incluyo otra fase que realmente me fascina: “Para quedarte donde estás tienes que correr lo más rápido que puedas…y si quieres ir a otro sitio, deberás correr, por lo menos, dos veces más rápido“, de Lewis Carroll, matemático y lógico conocido entre otras obras por Alicia en el Pais de las Maravillas. Creo que muy aplicable al mundo de los negocios.